Amnesia oficial y resistencia al olvido

Roberto Campa defendió la "verdad histórica" sobre los 43 desaparecidos en Ayotzinapa Guerrero.

Enrique Peña Nieto fustigó  a quienes “tienen amnesia y se olvidan lo que sí se ha hecho para dar mayor bienestar a los mexicanos. Tengamos memoria de dónde veníamos y cuánto hemos avanzado”. Ignoran o se olvidan del notable incremento de la deuda pública, crecimiento de la población en pobreza, desempleo, saqueo de recursos naturales, importación desmedida de alimentos, entrega a trasnacionales petróleo gas, luz eléctrica y agua, destrucción del sistema educativo, de salud y de vivienda. Aquí si hay amnesia institucionalizada.

Nadie ignora, olvida, pero se  sostiene la mentira de la verdad histórica del caso  de la desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa por un grupo armado, fuerzas federales y estatales  y  miembros del ejército, como lo sostienen José Reveles, Anabel Hernández, Lidia Cacho, Témoris Grecko, Esteban Iliades, Francisco Cruz y Felipe Santana, en sus libros, resultado de un auténtico periodismo de investigación, donde   denuncian  el origen y desarrollo, causas y consecuencias, de este suceso que ha conmosiado a México y al Mundo.

Razones históricas para no olvidar: Un peritaje independiente del doctor experto en incendios José Torero, elaborado para el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), concluyó en septiembre del año pasado que “la hipótesis de que (a los 43 estudiantes) los quemaron en el basurero de Cocula no es posible. No hay ninguna evidencia de que en ese lugar haya habido un incendio de la magnitud necesaria para incinerar inclusive un solo cuerpo”.

Las declaraciones de Patricio Reyes Landa, detenido apenas un mes después de la desaparición de los 43,  ante un juez que en “el transcurso del camino  me iban dando electricidad en los testículos y en todo el cuerpo. En todo ese tiempo, que fue como dos horas y media de camino –continuó-, llevé los ojos tapados y me fueron golpeando todo el camino. Recuerdo que se acercó una persona y me quitó la venda de los ojos y me mostró una fotografía de mi familia, de mis dos niñas, de mi esposa y mi hermano, y me dijo que si no hacía todo lo que me dijeran iban a violar a mis pequeñas”. Así como la tortura y hacinamiento de los 16  detenidos.  Hecho que oficializa la amnesia.

Otra evidencia puso sobre la mesa el elemento de que un quinto autobús pudo haber estado cargado con droga (heroína) el día del ataque. También criticó lo que llamó “la inacción de las fuerzas federales”, debido a que la PGR no mencionó en su averiguación que los estudiantes también tomaron un autobús de la compañía Estrella Roja, que fue el único que no fue atacado violentamente. (releer a José Reveles y a Anabel Hernández).

Organismos internacionales cuestionaron  la actuación del gobierno mexicano e incluso han lanzado distintas acusaciones sobre su proceder en la investigación del caso. Recientemente Amnistía Internacional sentenció en un comunicado que la “tragedia de Ayotzinapa ha expuesto cómo la administración del presidente Peña Nieto no se detendrá ante nada para encubrir las violaciones a los derechos humanos que ocurren en México (…) las autoridades mexicanas han hecho todo lo que han podido para obstruir la justicia e intentar proteger su imagen”,

Pero ahora resulta que en  Washington, el Gobierno de México defendió  en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos,  la versión oficial sobre el caso de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa en 2014, que rechazan tanto los expertos del organismo como los familiares de los jóvenes, pero  el  subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Roberto Campa, defendió apasionadamente la verdad histórica: “Podemos decir hoy que no se ha consolidado otra hipótesis, otra línea de investigación y que no se ha encontrado desafortunadamente a ninguno de los muchachos vivos o muertos“. Es decir se institucionaliza su  verdad. Ante esta aberración ¿quién tiene amnesia crónica?…

 

 

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