Urge que MAYL anuncie estrategia para evitar más asesinatos de periodistas

No queremos que el gobernador MAYL ofrezca el pésame a familias de periodistas asesinados, demandamos que de resultados en su gobierno que ofreció un CAMBIO
- en Opinión

“Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego”: Mahatma Gandhi.

Crece la crítica en contra del gobierno que representa Miguel Ángel Yunes Linares a raíz del asesinato del periodista Ricardo Mounli y del ataque al jefe de redacción del periodico la Opinión de Poza Rica Armando Arrieta Granados, que sigue delicado de salud en una clínica del IMSS del puerto de Veracruz.

Es evidente que en estos primeros cuatro meses de gobierno Miguel Ángel Yunes Linares, no ha encontrado la fórmula para atender el principal problema que afecta a los ciudadanos, la inseguridad. Los hechos de violencia, muestran cuán grave es la descomposición de un estado que se desangra por la impunidad con la que actúan los corruptos y los criminales desde hace muchos años.

Si bien es cierto que está cumpliendo con apenas una de sus promesas de campaña, de encarcelar a ex funcionarios duartistas que incurrieron en evidentes casos de corrupción, también que la estrategia que se está empleando para combatir al crimen organizado, no funciona. Los veracruzanos necesitan ver ya los primeros resultados en lo que mas está afectando a todos, la violencia.

Los encarcelamientos del ex gobernador interino Flavino Ríos Alvarado -que sigue vacacionando en una clínica de salud- del ex secretario de Seguridad Arturo Bermudez Zurita y ahora del ex Secretario de Finanzas Mauricio Audirac Murillo, tres de muchos personajes que incurrieron en actos de corrupción y otros, le levantan puntos a favor. No obstante,  sospechamos que le está dedicando mucho tiempo a eso y no se preocupa en el tema de la inseguridad, que continúa siendo alarmante.

Lo observamos con las cifras diarias de hechos delictivos que están afectando a muchos ciudadanos de bien. Asaltos a bancos, a comercios, secuestros, extorsiones, robos a casa habitación, desaparición de hombres y mujeres jóvenes, asesinatos en todos los rincones de la entidad.

Los aparatos de Procuración y Administración de Justicia continúan permeados por agentes, ministerios públicos y jueces que continúan actuando como en los viejos tiempos del PRI, No hay aplicación de la ley, no se ve el CAMBIO en la aplicación de la justicia. Hay impunidad por doquier y jueces que están liberando a delincuentes por evidente corrupción. 

A escasos días de que  tomó protesta como el gobernador de la Alternancia, se registraron las primeras agresiones en contra de comunicadores, pero nadie le dio importancia. Se observaba que en el “fuego cruzado” los comunicadores iban a seguir siendo protagonistas.

Fueron asaltados en sus hogares los reporteros Silverio Quevedo Elox del periódico Imagen, ahora integrante de la CEAPP, Jazy Meza Lagunes, columnista del periódico NOTIVER, Ricardo Chua Agama columnista también de NOTIVER. Elia Melchi Reyes, columnista estrella de NOTIVER, tuvo que solicitar apoyo a la Secretaría de Seguridad Pública,  luego de que descubrió que era perseguida por desconocidos.

Alberto Ivan Solís reportero del periódico Noreste, también de Poza Rica, fue atacado a puñaladas cuando se dirigía a su domicilio. Dos sujetos presuntamente lo asaltaron, no sin antes, agredirlo con arma blanca y mandarlo al hospital. Salvó su vida de milagro.

Estas cinco agresiones a periodistas, adelantaban que pronto habría más violencia contra otros comunicadores, sin embargo, nada hizo el gobierno estatal. Evidentemente Miguel Ángel Yunes y su equipo de seguridad, no le dieron mayor importancia. Se ve que han estado bastante ocupados diseñando las estrategias para encarcelar a ex funcionarios duartistas y seleccionando a los candidatos que participaran en el proceso electoral de Junio y se han olvidado de otros temas importantes.

También ha sido evidente que los ataques de muerte a los comunicadores Ricardo Mounli y Armando Arrieta Granados,  se dan justo después de que encarcelan a Arturo Bermudez Zurita y a Flavino Ríos Alvarado. Pareciera que alguien le manda un claro mensaje al gobernador Miguel Ángel Yunes Linares.

Para nadie es un secreto que el gobernador se enfrenta a una auténtica mafia. A un grupo de delincuentes que disfrazados de políticos tienen a los veracruzanos como rehenes desde hace más de 80 años. En los últimos 12 años ha sucedido lo que jamás nadie esperó se vería en Veracruz gracias a Fidel Herrera y Javier Duarte de Ochoa.

El crimen atroz con Ricardo Mounli y el ataque a Armando Arrieta, se comete cuando el gobierno del panista Miguel Ángel Yunes, con cuatro meses en el poder,  empieza a generar inconformidad en la gente, aún entre quienes votaron por él, por la incapacidad manifiesta de cumplir las promesas de un cambio real y tantas expectativas generadas durante su campaña electoral.

Pareciera que esos grupos políticos que se ven afectados con encarcelamientos o ataques a los intereses que crecieron durante 12 años, acordaron responder con agresiones a la sociedad -los 11 asesinados aparecidos en Boca del Río- y a los representantes de los medios de comunicación.

Lo preocupante es que no vemos que el gobernador tenga una estrategia clara y contundente para evitar que más ciudadanos y periodistas sean agredidos.

Observamos que su equipo de Seguridad no ha dado los resultados esperados. Por ejemplo, Jaime Téllez Marie, Secretario de Seguridad Pública, está desaparecido por completo. Pese a que se supone que tenía experiencia en estos menesteres, no observamos resultados. De Norte a Sur y de Este a Oeste hay desaparecidos, ejecutados, levantados, asesinados y demás.

Y mucha, muchísima de esta gente lastimada son ciudadanos de bien. Que no andan en malos pasos ni tienen tratos con los delincuentes. La versión de que todos los desaparecidos  “son criminales” es una farsa, mera estrategia de los funcionarios públicos para “cruzarse de brazos”, no investigar, ni aplicar la ley y detener la barbarie que los delincuentes aplican a todas horas y contra quien sea.

Jorge Winckler en la Fiscalía General de Justicia está haciendo lo que puede. Pero no es es mucho con una dependencia incrustada por directores y ministeriales corruptos. Nos preguntamos por qué no ha hecho una depuración completa. Mientras la fiscalía esté permeada por muchos delincuentes, seguirán las investigaciones detenidas y los resultados nulos.

Winckler tuvo que recibir la crítica de las madres de los colectivos que buscan a desaparecidos para sentarse con ellas. Le hace falta sensibilidad y diplomacia. Hay mucho dolor en todas estas mujeres, la mayoría de ellas tienen hijos e hijas que han sido víctimas de la delincuencia siendo absolutamente inocentes.

Edel Álvarez Peña presidente del Tribunal Superior de Justicia. Cero cambios en la dependencia. Los jueces dejan ir a los delincuentes más rápido de lo que actúan los ministeriales. Evidentemente, la corrupción a todo lo que da.

En realidad no sabemos qué hacen el Ejército y la Marina. Anuncian muchos operativos, pero en los hechos, la violencia incrementa.

Y pareciera que el ministro de Gobernación Miguel Osorio Chong ayuda de “mentiritas” a Veracruz. Los cuerpos de la Gendarmería Nacional que según mandó a Córdoba y a Xalapa, se dijo, ofrecerían resultados inmediatos. Ha sido todo lo contrario, la violencia incrementó y los de la Gendarmería no se ven por ningún lado.

Miguel Ángel Yunes Linares tiene experiencia de sobra en el manejo de temas de seguridad. Sabe perfectamente que Veracruz es el estado más peligroso del planeta para el ejercicio periodístico, por lo tanto, debió incluir en su agenda desde un inicio una estrategia para evitar agresiones o muerte de comunicadores. Pero no lo hizo y hoy la historia de sangre vuelve a escribirse.

Ahora también se sabe, Veracruz es el cementerio más grande del país o de Latinoamérica. Encuentran 300 cuerpos de asesinados en una fosa y hasta ahora, no hay un solo detenido. Son los muertos del fidelato y del duartismo, eso nadie lo discute, pero no vemos qué esté haciendo el nuevo gobierno para evitar que la misma situación se repita y nueva gente continúe viéndose afectada por esta barbarie.

No escuchamos un sólo pronunciamiento serio del Gobierno de la Alternancia al gobierno federal, respecto a la masacre que se descubrió en el estado. Asusta y preocupa el absoluto silencio. Como si nada hubiese pasado. O no tienen sangre en las venas o de plano, todos son bien cómplices y a nadie le conviene que se sepa la auténtica verdad sobre estos crímenes multitudinarios.

Si el subsecretario de Gobernación Roberto Campa Cifrián sigue tan tranquilo y haciéndose de la vista gorda ante los cientos de cuerpos encontrados en la fosas de Veracruz, qué acción se puede esperar del Gobierno Federal respecto al asesinato de comunicadores. Sólo silencio y complicidad. No se les ve voluntad política por aplicar los cambios.

En Veracruz han sido asesinados 25 periodistas y fotógrafos en los últimos 11 años, abarcan los sexenios de Fidel Herrera Beltrán  y Javier Duarte de Ochoa. (Esta cuenta incluye a 2 que fueron asesinados fuera del estado – uno en Oaxaca y uno más en la ciudad de México, Rubén Espinosa– pero que trabajaban allí).

Otros 8 reporteros están desaparecidos, una característica muy propia de México, que no ocurre en otros países peligrosos para la prensa. Su lista incluye al primer reportero desaparecido en todo el país: Jesús Mejía Morales, un reportero de radio que cubría política en  el municipio de Martínez de la Torre, al norte de la capital y desapareció en el último año del mandato de Miguel Alemán, en julio de 2003.

En la última década se han documentado 21 ataques a medios (desde hackeos y amenazas hasta incendios) y al menos 40 reporteros han tenido que dejar su hogar por temor a perder la vida. En esta última lista estaba Rubén Espinosa, quien después de un largo anuncio de su muerte, fue asesinado en la capital del país, el 31 de julio de 2015, en circunstancias no aclaradas hasta ahora.

Es muy preocupante que con estas cifras y las que se empiezan a acumularse  en este gobierno y que el mandatario Yunes, no haya anunciado hasta estos momentos, una estrategia para evitar que más comunicadores sean agredidos o asesinados.

Evidentemente la Comisión Estatal de Atención y Protección a Periodistas (CEAPP), no puede sola, prácticamente está para ofrecer asesoría, consejo o algunos apoyos económicos a reporteros que están siendo amenazados o que temen por sus vidas.

Urge que Miguel Ángel Yunes Linares haga público el compromiso de su gobierno para evitar que asesinen a otro periodista.

Está visto que la entidad seguirá bajo fuego ya que sus acciones de hacer justicia contra los corruptos que aún se sienten dueños del estado, continuará respondiendo de la forma que más daña a un gobierno, asesinando a sus periodistas o atacando a la gente de bien.

Se cumplirá un mes del asesinato de Ricardo Mounli y es la hora que la fiscalía no da resultado de las primeras investigaciones. No pueden escudarse bajo el anuncio de la PGR de que atraería el caso pues esta dependencia hasta ahora, ha archivado todos los casos de periodistas que han sido asesinados en Veracruz y en el país casi 150 y no hay un solo detenido.

La larga lista de periodistas victimados en México, se debe a la arbitrariedad de un poder sombrío, difícil de identificar con precisión a causa de su propia opacidad, pero cuyo objetivo parece ser una sociedad acrítica, medrosa, callada, pasiva frente a la iniquidad y el atropello de la clase política rampante,  que a toda costa, busca paralizar al pueblo a través del miedo.

Resulta lamentable que usen el encarcelamientos de ex duartistas para restarle importancia a las agresiones contra los reporteros. No fue casualidad que justo el mismo día que atacan a Armando Arrieta como por “arte de magia” detienen en Puebla a Mauricio Audirac Murillo. Pura cortina de humo para restarle importancia al tema que realmente preocupaba, el casi asesinato de otro comunicador. 

Nos preguntamos si ya saben donde está Javier Duarte de Ochoa y tienen su detención a la espera, justo cuando suceda otro hecho sangriento al que haya que restarle importancia.

¿Qué más tiene que suceder para que este nuevo gobierno le de la importancia que merece el tema de los asesinatos de comunicadores?….

¡Veracruz vive un clamor de justicia!….

Sabemos que apenas son 4 meses para exterminar a una bestia alimentada durante casi 80 años. Aún tenemos esperanza de que el gobernador Miguel Ángel Yunes va a reaccionar, se sentará a analizar sus estrategias, hará los cambios necesarios en su equipo, traerá a los expertos, y ofrecerá los resultados en el tema de la seguridad que todos los ciudadanos demandan con urgencia.

¡Rogamos al cielo que así sea!….

 

 

 

 

Comentarios

  1. Estimada Lilia: Rogar al cielo para que cese la violencia en Veracruz, es algo totalmente inútil mientras la ciudadanía siga siendo mayoritariamente crédula, ignorante y sujeta a tradiciones religiosas y políticas del pasado, más propias del S.XIX que de del S. XXI. Mientras no exista una educación cívica, ética y política, seguiremos asistiendo al deplorable espectáculo de una casta política que lo mismo le da representar a un partido político que representar a otro, como el mismo yunes, al que no le importa cambiar de camiseta con tal de conseguir el máximo poder político. gracias a los votos de millones de cómplices. El trabajo que realizan los PERIODISTAS de verdad, seguirá siendo de alto riesgo y por desgracia, ésta sociedad estúpida y banal no lo agradece lo suficiente. La única forma, por desgracia y contradiciendo a Gandhi, es la autodefensa, la autoprotección con las mismas armas con las que nos agreden, ya que está más que comprobado que las “autoridades” son ineptas, corruptas y protectoras de los grupos criminales, así que esperar un cambio a partir de legislaciones y códigos penales, es totalmente inútil.
    Enhorabuena por tu artículo, es valiente y comprometido, como se espera de un PERIODISTA.
    Saludos.

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