Los grandes huracanes causan impactos a la salud y podrían dejar más víctimas mortales: UN Dispatch

- en Salud

Tras el paso de un huracán surgen riesgos en la población que pueden poner en riesgo su vida en mayor medida que el fenómeno natural por sí mismo.

Ciudad de México, 12 de septiembre (SinEmbargo).- La agencia UN Dispatch de las Naciones Unidas desglosó en un artículo una serie de afectaciones que de acuerdo con la especialista Alana Shaikh se generan en regiones afectadas por un huracán.

De acuerdo con la especialista, las afectaciones de los huracanes se dividen en dos. Primero están las lesiones y muertes causados por el impacto de las tormentas, y cuando el fenómeno natural se aleja, se generan los daños posteriores a la tormenta. Las estimaciones de los daños por los huracanes que golpearon a los Estados Unidos alcanzan los 250 mil millones de dólares, sin embargo, las pérdidas de vidas han sido pocas debido a que las personas han aprendido a resguardarse y evacuar zonas de alto riesgo a tiempo.

Después de la tormenta, tienen lugar otros riesgos que afectan la salud de los damnificados debido a que en este periodo pueden ocurrir infecciones transmitidas por el agua, así como enfermedades relaciones con las altas temperaturas y en general la tendencia a que se presenten todo tipo de enfermedades que pueden ocasionar más decesos entre las poblaciones afectadas por un huracán “Irma”.

Entre los más vulnerables a estos riesgos se encuentran los pacientes de hospitales que tras el paso del evento meteorológico, padecerán una reducción abrupta en la calidad de su atención médica, o en el peor de los casos, la ausencia de cuidados médicos en absoluto. La disminución de la atención médica entre personas que padecen enfermedades crónicas, o que requieran de extensos cuidados, podría aumentar las cifras de fallecimientos.

Según la especialista de la ONU, después del huracán es el momento de mayor crisis y riesgo para la población dado que la atención no llega inmediatamente, incluso en países con alto sistema de respuesta como los Estados Unidos.

El arribo de la ayuda tardío no es lo único que implica un fuerte impacto a la salud de los afectados, sino también el daño a la infraestructura, ya que, resulta mucho más prolongado el periodo de recuperación. En la mayoría de los casos se requiere por lo menos de un año para que todo vuelva a la normalidad. En algunos lugares se requiere de mucho más tiempo, como sucedió en Florida donde algunas secciones de la ciudad requirieron de 20 años para recuperarse del huracán Andrew, que tuvo lugar en 1992.

ENFERMEDADES TRANSMITIDAS POR EL AGUA

La ciudad de Tampa se ha salvado de lo peor del huracán “Irma”, pero ahora surge el riesgo a padecer infecciones transmitidas por el agua. En la ciudad, un letrero advierte sobre la necesidad hervir los líquidos antes de ingerirlos debido a que en aquella ciudad, las inundaciones pudieron haber contaminado el suministro de agua potable.

Sin embargo, hervir el agua no resulta una tarea sencilla, ya que las autoridades han solicitado a los habitantes cerrar las tuberías de gas.

En otras ciudades las tuberías de agua potable llegan a sufrir fracturas e interrumpir totalmente el suministro, tal como ha ocurrido en varias ciudades del Caribe, reporta UN Dispatch.

La falta de agua potable favorece al desarrollo de enfermedades como la diarrea que puede ser mortal para niños y adultos mayores. El agua contaminada también puede provocar fiebre tifoidea o cólera.

ENVENENAMIENTO POR MONÓXICO DE CARBONO

Algunos personas que no cuentan con suministro eléctrico por medio de una central eléctrica recurren a generadores de energía. Estos aparatos requieren de una ventilación apropiada que muchas veces se ignora, de manera que si se emplean de manera incorrecta pueden causar incendios, explosiones o envenenamiento por monóxido de carbono. Por lo menos en Florida se tiene registro que durante los huracanes del 2005 el 13 por ciento de las muertes estuvieron relacionadas con este gas.

CONTAMINACIÓN AMBIENTAL

La fuerza de los vientos del huracán ocasiona que una gran cantidad de sustancias, desde el ácido de las baterías hasta el combustible de los barco, se viertan sobre las aguas. Cuando las inundaciones retroceden, estos contaminantes permanecen alojados en la tierra.

ENFERMEDADES TRANSMITIDAS POR MOSQUITOS

La gran cantidad de charcos que dejan las inundaciones causadas por un huracán favorecen la reproducción de mosquitos y las enfermedades que traen consigo, como el zika o el dengue. En las islas del Caribe también se corre el riesgo de contraer chikungunya y malaria debido a estos insectos.

PÉRDIDA DE LA ANTENCIÓN A LA SALUD
Todos los problemas de salud que existían antes del huracán seguirán existiendo después. Los hospitales suelen quedarse sin capacidad para atender a los pacientes debido a que pueden presentar desabasto de agua o presentar altos índices de contaminación. El suministro de medicamentos se ve interrumpido por la emergencia. Algunos pacientes suelen perder la vida tras varias horas de mantenerse a la espera de una fármaco.

El daño a las vías de comunicación también afecta el traslado de los enfermos y la distribución de medicinas.

LO QUE NO VA A SUCEDER

La especialista indica que a pesar del riesgo latente a infecciones intestinales, afecciones como el cólera no aparecerán entre la población de manera abrupta a causa del huracán. En este caso, la enfermedad se propaga por ratas no por el agua y no se tiene registro que de esté presente en las áreas afectadas por “Irma”.

La tifoidea sí se transmite por el agua, y puede haber regiones del Caribe que se vean afectadas pero eso no implica que se generalice en todas las ciudades donde tocó tierra el huracán.

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