Las bacterias que contienen los trapos de cocina

Por Andrea Núñez-Torrón Stock/

Ciudad de México. (SinEmbargo/TICbeat).– Aunque seas un cocinero devoto, entre fogones existen muchos peligros que debes conocer para no sufrir problemas de salud. Por ejemplo, determinados alimentos resultan contaminantes si los lavas antes de consumirlos, como el caso del pollo, o es imprescindible tener cuidado con aquello que guardamos en la nevera o dejamos fuera de ella. ¡Incluso hay que extremar la precaución en torno a las cucharas de madera que usas para cocinar!

Hoy hablaremos del riesgo que comportan tus paños de cocina, ya que tras una investigación de la Universidad de Mauricio en la que se examinaron 100 paños utilizados durante un mes, los científicos revelaron que es mucho más probable encontrar bacterias E.coli en los trapos que se emplean para diversas funciones dentro de la cocina, como secarnos las manos o limpiar superficies como la enzimera o la vitrocerámica, así como diversos utensilios.

De los trapos analizados, el 49 por ciento presentaba un crecimiento bacteriano, una cantidad que subía en hogares de familias numerosas con niños. También cabe destacar que tipo de bacteria abunda mucho más en los paños de cocina húmedos o en los hogares en los que se consume carne. De las 49 muestras que dieron positivo en crecimiento bacteriano, el 36.7 por ciento cultivaron bacterias coliformes, un grupo que incluye E. coli. De la cantidad restante, el 36.7 por ciento fueron enterococcus spp y el 14.3 por ciento estafilococo dorado.

Cuántas más tareas completas con estos trapos y más superficies tocas con ellos, más posibilidades existen de contaminación cruzada, aquella que permite la propagación de bacterias y patógenos potenciales que generan intoxicaciones alimentarias. La E. coli es un tipo de bacteria común en los intestinos de humanos y animales, en su mayor parte inofensivas, pero que en diversos casos generan intoxicaciones graves o infecciones severas. Mientras, el estafilococo genera intoxicación alimentaria al multiplica rápidamente la bacteria a temperatura ambiente en alimentos crudos.

CÓMO EVIAR SER INTOXICADO

Lo más importante es cambiar los paños, trapos, bayetas, esponjas y guantes de forma regular, dejando que sequen bien antes de continuar su uso. Los expertos recomiendan desinfectarlos o lavarlos a 60 grados tras cada uso. También es importante enjuagar los estropajos y cepillos con agua tibia y un producto específico después de ser empleados.

Otras prácticas higiénicas son preparar y limpiar adecuadamente las superficies en las que manipulas los alimentos, usar distintas tablas de cortar para alimentos crudos, lavarte y secarte las manos después de manipular carne o pescado crudo y limpiar las enzimeras y tablas inmediatamente después de ser usadas. Si tienes en casa niños o personas mayores, deberás extremar la precaución.

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