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Justicia
Las encarcelaron injustamente
Xalapa, Veracruz 21/07/2010Imprimir nota

Dos meses 16 días estuvieron encarceladas injustamente acusadas de un delito que no cometieron.

Las hermanas Iveth y Estella Saraía Aburto fueron privadas de su libertad por un montaje del empresario Ramón Pardiño Lara, a quien Iveth había demandado por despido injustificado y quien posteriormente la acusó de supuesta extorsión y orquestó una detención arbitraria junto con un grupo de policías intermunicipales.

El 30 de junio de este año, tras varias semanas de estar encarceladas, magistrados de la séptima sala del Tribunal Superior de Justicia ordenaron el auto de libertad a favor de las jóvenes pues consideraron que nunca hubo pruebas del delito que se les imputó, además de las irregularidades con que se integró la investigación ministerial.

La determinación está en contenida en el expediente toca 1265/10-A, dictada por los magistrados Alberto Sosa Hernández, Raúl Pimentel Murrieta y Marco Antonio Domínguez Jiménez, en el que se revoca el auto de formal prisión dictado por el juez de primera instancia con sede en Pacho Viejo, Ariel Robinson Manzanilla, bajo la causa penal 187/2010.

Ahora Iveth Aburto reclama justicia. Lamenta que todo esto le haya afectado a nivel familiar, en su salud y hasta en la pérdida de sus documentos personales, pues deambula de dependencia en dependencia buscando el bolso con credenciales y dinero que le habría sido retenido por los policías que la detuvieron.

La madre de Iveth, la señora Guillermina Hernández dice que todo esto afectó a su familia, pues impactó en la salud de su esposo, el periodista Medardo Aburto, quien falleció en ese período y especialmente a sus hijas a nivel moral, emocional y de salud.

Lamenta que hasta el momento el empresario Ramón Ferrari, del Grupo Constructor y Desarrollador Inmobiliario, tampoco por lo menos les haya pedido disculpas por el montaje que armó para eludir sus responsabilidades laborales.

En entrevista, Iveth expresa: “tuvimos pérdida grandísima de mi papá. La impotencia se los llevó. Fue el acabose de toda esta situación”.

El día de su detención, el pasado 14 de abril, Iveth y Estella –quien estaba a punto de dar a luz- acudieron a una conocida plaza comercial de esta ciudad. Iveth asegura que el empresario Ramón Pardiño Lara le había prometido que liquidaría su finiquito laboral, luego de haber despedido. En lugar de ese, planeó un montaje para “hacerla escarmentar”.

En el momento en que éste le va a entregar un sobre con el dinero del finiquito, este comienza a gritar en el restaurante ubicado dentro de la plaza que le entregue la información que sacó de su empresa. En ese momento aparecen los policías intermunicipales, Isabel Domínguez Márquez y Francisco Javier Eva Elox, vestidos de civil, quien de inmediato las esposan y detienen, acusadas de extorsión.

De inmediato son consignadas al juzgado primero de primera instancia con sede en Pacho Viejo a disposición del juez Ariel Robinson Manzanilla, quien les dicta auto de formal prisión, que sería revocado el 30 de junio.

El caso estuvo plagado de irregularidades. El 5 de mayo, Daniel Casiano Zamudio, empleado de Ramón Pardiño Lara acudió incluso al domicilio de la familia, para decirle a los padres de Iveth y Stella, que “asistía a mi domicilio porque se sentía mal por lo que le estaba pasando. En ese momento reconoció que fueron instruidos por Pardiño Lara para decir lo que declararon tanto en el ministerio público como en el juzgado de primera instancia y de que de no hacerlo estaba en riesgo su vida”.

El mismo empresario y los policías cayeron en contradicciones. Mientras los elementos aseguran que la detención fue en las afueras de la plaza comercial, el empresario aseguró que fue al interior, incluso mostrando fotos de los elementos vestidos de civil.

Verónica Vera Campos, funcionaria de la Secretaría de Seguridad Pública, quien ya investiga el actuar de los elementos, a decir de Iveth y la señora Guillermina, corroboró también que los policías si actuaron al interior de la plaza fuera de su jurisdicción y que iban vestidos de civil. Esto según los testimonios de los empleados del restaurante.

Iveth lamenta que incluso sus pertenecías que supuestamente fueron entregados a la comandancia policial y al ministerio público, tras su detención, ahora no aparecen.

“Ya fuimos a Pacho, a San José y no aparece, me dicen que ellos no lo tienen, son mis identificaciones, varias cosas. De hecho traemos la hoja donde se remiten nuestras pertenencias pero en la policía dicen que no tienen nada. Entonces no sé de qué pruebas se basaron para acusarme de la extorsión”.

Cuando se le pregunta a Iveth sobre la forma en que actuó el empresario lamenta que este no haya medido sus actos, pues “afectó a una familia entera”.

“No sé que estaba pensando, una cuestión fácil era terminar una relación laboral bien, se le estaba pidiendo lo que se había acordado, lo que correspondía por derecho y él no lo quiso pagar”.

“Desgraciadamente para él y afortunadamente para nosotros la demanda corrió y hay elementos para saber que nosotros tenemos la razón”.

Después de todo lo ocurrido, Iveth asegura que su hermana también enfrenta secuelas por su detención en estado de gravidez y encarcelamiento en condiciones insalubres. Tras su ex carcelación refiera que Stella Sarí “no quiere ni salir, ella quedó muy afectada”.

En su caso personal reconoce que también su hija menor de edad también tuvo daños emocionales por la ausencia de su madre durante dos meses y medio, aunado a complicaciones de salud que le tocó padecer en reclusión.

“Aparentemente para ellos no iba a ser nada, pero a nosotros nos afectó demasiado, porque ahora gracias a Dios nosotros salimos con frente en alto porque sabemos que no hicimos nada pero desgraciadamente ya quedamos estigmatizadas pues para conseguir un trabajo será difícil”.

Hay cosas de las que Iveth prefiere no hablar por respeto a su hermana, sin embargo, comenta que estuvieron sujetas a muchas presiones al interior del penal por parte de personas influyentes y del mismo personal del reclusorio, quienes les hicieron desistirse de demandar al empresario o avanzar en su queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos.

Aún después de haber salido de reclusión, la madre de Iveth, Guillermina Hernández confía en que haya justicia para castigar a los elementos policíacos involucrados, aunque duda que ocurra lo mismo con el empresario Ramón Pardiño Lara, quien se ostenta con influyente. Al día de hoy y pese al revés de la justicia en el caso, el empresario se ha negado a cumplir con el finiquito a Iveth ante las instancias laborales por su despido del Grupo Constructor y Desarrollador Inmobiliario.

Comentarios
  • 22.Julio.2010 | 18:12COLA LOKA
    RAMON ES UN RATERO RATERO DESDE SIEMPRE A SIDO UN VULGAR CAPAZ DE TODO SIEMPRE SE A ARRASTRADO A LOS PODEROSOS Y DIABOLICO CON LOS HUMILDEZ MERECE SER TRATADO COMO GUSANO,SIENTE QUE ES DIOS EN EL RANCHO DE BOCA DEL RIO DONDE NADIE LOS QUIERE,GANDALLA PERO SU HIJO EL AMIGO DEL MARICON DUERTE ES IGUAL
  • 22.Julio.2010 | 12:40JUSTICIA A LO JUSTO
    Y AHORA TODOS ESOS DA OS COMO LOS PIENSA PAGAR RAMON PARDI O, ESE TIEMPO ROBADO, ESA VIDA PERDIDA, AHORA SI QUE VAN A HACER NUESTRAS AUTORIDADES RESPECTO A ESTO, O SE VAN A PRESTAR OTRA VEZ AL JUEGO DE ESTE DISQUE EMPRESARIO
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