De acuerdo con el FBI, el líder del Cártel de Sinaloa, que falleció el jueves en un operativo del Ejército en el municipio de Zapopan, era veracruzano.
Nacho Coronel o El Rey del Cristal, dominaba la producción y tráfico de la metanfetamina, de acuerdo con una ficha del Departamento de Estado estadounidense.
La dependencia lo señala como el responsable “de mover miles de toneladas de cocaína, a través de barcos pesqueros, de Colombia a México y de ahí a Texas y Arizona, durante los últimos 10 años”.
La Oficina Federal de Investigación de Estados Unidos (FBI, por sus siglas en inglés) consideraba a Nacho Coronel como uno de los capos más poderosos del país.
Nació el 1 de febrero de 1954 en el estado de Veracruz, en el este de México, de acuerdo con el Departamento de Estado, aunque el gobierno mexicano sostiene que era originario de Durango.
La Secretaría de la Defensa Nacional de México (Sedena) asegura que colaboró con el capo Amado Carrillo Fuentes, El Señor de los Cielos, cabeza del cártel de Juárez.
Posteriormente se volvió uno de los socios del narcotraficante Joaquín El Chapo Guzmán, líder del cártel de Sinaloa, uno de los más poderosos del país. El Chapo se fugó del penal de Puente Grande, en Jalisco, el 19 de enero de 2001.
Otros narcotraficantes miembros de esa organización son Juan Jesús Esparragoza, El Azul, e Ismael El Mayo Zambada, ambos prófugos.
El 27 de octubre de 2004, la justicia estadounidense ordenó su arresto por los cargos de conspirar para importar y distribuir sustancias prohibidas. El Departamento de Estado ofrecía cinco millones de dólares por información que condujera a su arresto. Entre los datos que resaltan de la ficha del FBI se encuentra el hecho de que se ostentaba como hombre de negocios y además se tenía registrado varias cirugías plásticas en el rostro.

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