
Pese a que el Instituto Electoral Veracruzano se comprometió a regular e incluso a revisar el cumplimiento de la metodología de las encuestas y sondeos de opinión para los resultados del pasado 4 de julio, la realidad no fue así.
Todas las encuestadores y evaluadoras de sondeos de opinión se dieron a la tarea de bombardear a la opinión pública durante varias semanas e incluso el mismo día de la elección, sobre un virtual triunfo aplastante del PRI. En este juego, participó incluso la misma Universidad Veracruzana, a través de la Red Universitaria de Estudios de Opinión, encabezada por Claudio Rafael Castro López.
Y sin embargo, no hubo regulación del órgano electoral sobre la calidad de sus estudios. La divulgación de resultados prácticamente se convirtieron en una ferie de cifras que lo mismo daban ventajas desproporcionadas del PRI de más de 20 puntos frente a sus rivales, que de 15, 10 o de cualquier otra. Estos resultados eran profusamente difundidos por los medios de comunicación. Sin embargo, la realidad demostró que todas se equivocaron ante una elección tan cerrada a nivel de gubernatura, disputada a nivel de diputaciones y adversa al mismo partido oficial en el caso de los municipios.
Por ejemplo, la encuesta cuyos errores fueron más desproporcionados en sus pronósticos fue la encuesta de Gabinete de Comunicación Estratégica, del grupo Milenio, difundida en abril.
Según dicho estudio, el 44.8 por ciento votaría por Javier Duarte, del PRI; 21.1 por ciento, por Miguel Ángel Yunes, del PAN, y sólo 6.2 por ciento, por Dante Delgado, de la alianza PRD-Convergencia.
El 12 y 15 de mayo del año la misma empresa realizaría otra encuesta y divulgaría sus resultados. Según la misma, Duarte obtendría un 39.9 por ciento de preferencia, seguido por Yunes con un 21.9 por ciento y Dante con 9.6 por ciento, dando una diferencia de 18 por ciento entre el candidato del PRI y el candidato del PAN.
Una semana antes de los comicios, GCE cerraría con otra encuesta que daba 39.7 por ciento a favor del priista Javier Duarte sobre 25.6 por ciento del candidato panista y apenas el 12.3 del abanderado de la coalición Para cambiar Veracruz.
A diez de la elección del 4 de julio, la empresa Consulta Mitofsky presentaría sus resultados de un estudio que seguía la misma tónica.
Por ejemplo, el estudio de Mitofsky daba a Javier Duarte un 44.5 por ciento de ventaja frente al candidato panista Miguel Angel Yunes Linares, con 26.4 por ciento, a Dante Rannauro un 8.8 por ciento.
El mismo cuatro de julio, día de los comicios, Mitofsky daría a conocer uno de los sondeos de opinión más inusitados, pues daba por ganador al priista Javier Duarte por 50 puntos, frente a 36 puntos de su más cercano competidor, Miguel Ángel Yunes.
La constante la repitió la empresa Buendía y Laredo, quien dio por ganador al candidato del PRI con un 45.5 por ciento, seguido por el PAN con un 40.7 por ciento y al final el PRD con un 13.8 por ciento.
Ese mismo 4 de julio, la Universidad Veracruzana, a través de Red Universitaria de Estudios de Opinión, se sumaría al coro de de la ferie de cifras.
Y es que la universidad dio a Duarte como ganador con un 46.42 por ciento, 39.88 por ciento para Yunes y para Dante un 13.7 por ciento. La institución se equivocaría también en los resultados para varios municipios y distritos. Por poner un ejemplo, en el municipio de Cosoleacaque daba por ganador a la coalición encabezada por el PRI con 47.53 frente a 35.28 por ciento del PAN. En la realidad el municipio lo ganó el PAN. En Cosamaloapan, de donde es originario el gobernador Fidel Herrera Beltrán, las encuestas de la UV dieron por ganador al PRI con 41.3 por ciento frente a 32.61 por ciento del PAN y 26.9 por ciento del PRD-PT-Convergencia. En los hechos, esta última coalición que ocupó el tercer lugar, según la UV, ganó el municipio.
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