Hombres tóxicos

Hombres tóxicos
- en Opinión

Por LUNACIA

Un hombre toxico es aquel que vive con un sentimiento interno de insatisfacción, es una persona con una vida insatisfecha e infeliz. Es una persona que “nos hace daño”. Hay diferentes niveles de toxicidad y algunas pueden llegar a ser letales para  nuestras emociones. El machismo es una forma toxica de relacionarnos, entre personas. Imagina cuanta toxicidad encontramos en la sociedad.

En nuestra sociedad mexicana machista, los hombres tóxicos abundan y su mentalidad negativa, les lleva a manipular a las personas y limitarlas en su accionar sobre todo, con las mujeres ¿Cuántas mujeres conoces, cuyo desarrollo autónomo e independiente se ha limitado-adaptado, cuando se relaciona con un hombre en pareja o matrimonio tradicional? Yo creo que así viven todavía, muchas mexicanas con o sin [email protected]

Ellos acostumbran hablar mucho, asumen  que saben todo en la vida y de las mujeres, tienen cierta neurosis que casi siempre espera que una mujer sea obediente a todas sus peticiones y control, ante su débil carácter o según el caso de personalidad, es como se comportan o expresan, para vivir sus vidas con sus problemas, que se buscan y que a veces, no saben cómo enfrentar, pero responsabilizan a otros de sus malestares o se buscan alguna adicción para no afrontar algo emocional y por evadir su realidad sin que les pese, hacerlo. Hay hombres, que manipulando con sus actitudes machistas, buscan causar daño, incitar miedos o sembrar sufrimientos, son tóxicos en sus relaciones humanas con los demás.

En el “amor romántico”

En una relación tóxica  las dos personas sufren mucho y no  experimentan dicha y placer por estar juntos, se hacen un mundo donde “todo es perfecto”. ¿Cuántas parejas conoces que se relacionan desde esta forma? [email protected] controla, el/la  [email protected] obedece, [email protected] decide, el/la [email protected] se adapta y cede, a lo que el/la [email protected] quiere “por amor” pero casi siempre, hay quejas de una, hay insatisfacción y no hay dicha por convivir con el/la [email protected] y son las mujeres las que tienen mucho que decir o cuestionar ante el silencio de muchos hombres, que expresan lo emocional reprimido, con algo que los calle más o les haga olvidar lo que sienten, como el alcohol y otras drogas, pareciera que se aferran a sostener un machismo que no les permite mostrarse vulnerables o humanos, tanto en el ámbito público como privado. ¿Qué crees que hay detrás de todo eso? yo creo que mucho miedo, inseguridad a perder un poder sobre [email protected] o el control de todo lo que le rodea, a ser por sí mismo un hombre diferente, transgresor o a quedarse solos, entre otros. ¿Tú que imaginas?

En México, este tipo de relaciones entre parejas es muy común y son personas que llegan a convivir por muchos años ¿te has fijado como cambia su cuerpo, su rostro, su salud, la vida de una mujer o un hombre, cuando conviven en una relación toxica con o sin [email protected]? casi siempre te hablan de infelicidad, de malestares varios que jamás tienen una solución para su bienestar físico, emocional y mental porque no se separan o no lo resuelven desde lo individual. Son relaciones permisivas en las que “se sufre por amor” por competir, por dominar al [email protected],por sumisión, por comunicación escasa, por manipular, por mentir y usar el chantaje ante la dependencia emocional o económica de uno y otro, como pareja, porque es parte de una tradición en el matrimonio, dicen en la sociedad.

¿Te has fijado como responde al cortejo una mujer, cuando un hombre se interesa en ella? muchas mujeres, asumen que se trata de amor, el ignorar a un hombre, dicen que “tienen que sufrir para conquistarlas-convencerlas” dicen que ellas se merecen todo y tienen que esforzarse por hacer algo que las convenza. Es ignorando, es manipulando, controlando, según la cultura, que resulta ser  la mejor forma de lograr que ellos se interesen y se enamoren, pero en realidad es una forma machista de relacionarse en pareja que no garantiza una sana relación de dos, sino todo lo contrario. Es una forma de controlar y manipularse, a cambio de amor, de atención, de afecto, de sexo, de dependencia emocional, de intereses materiales y otros, de una relación que se busca en una forma tradicional donde “ellos mandan y ellas un día terminan cediendo y obedeciendo” a sus modos de relacionarse según lo que es “amor” masculino. Es una forma de relacionarse tradicional y común en nuestra sociedad y cultura mexicana, sustentada en mitos sobre el amor romántico que casi siempre termina con violencias varias con o sin [email protected] y a cualquier edad.

En una relación tóxica es común que uno “necesite de otra persona” para nutrirse y sobrevivir, porque hay una dependencia emocional hacia el [email protected] ante una autoestima devaluada, que por sí sola no se siente capaz desde si [email protected] de enfrentar la vida [email protected] o acompañ[email protected] El abuso emocional es parte de una relación  toxica ante esa dependencia, que se asume como “normal” en una relación. Sobre todo si son las mujeres quienes más se adaptan a esa forma de relación, por esa creencia, cultura de asumir que nosotras, somos débiles o necesitamos de un hombre que “nos cuide o nos ayude” a vivir la vida con amor y resulta, que ellos son nuestros evaluadores de eso, cuando es muy poca su experiencia en relaciones de pareja donde hay equidad o un buen trato humano hacia nosotras, como personas.

Cuando un hombre toxico domina y controla, no le  importan  tus necesidades y sentimientos. Son egoístas y se centran en sí mismos. Ven a otras personas como objetos de uso, no como seres integrales, autónomos y capaces. Has observado ¿cómo es el comportamiento de un hombre toxico ante una mujer en cualquier ámbito social público o privado?

Muchas mujeres los toleran, les tienen mucha paciencia, les tratan como si fueran victimas de su conducta o de otras personas, casi siempre, tiene un por qué o motivo para justificarlo aun cuando son adultos que saben muy bien lo que hacen. Son hombres violentos que no usan su fuerza física, usan sus palabras, su control, sus emociones que manipulan y responsabilizan a una mujer, de su estado emocional pero de igual forma un día, pueden lastimar físicamente.

Un hombre toxico, espera que una mujer le sonría, que sea complaciente y le aplauda sus chistes agresivos sin decir nada, espera que se sienta halagada por sus piropos o calificativos que le asigna desde su mentalidad de machismo, que considera inferior a una mujer, que dice tiene que “ser educada por él”.

Adjetivos como: chiquita, nena, niña, osita, pequeña, mujercita, mamita, corazoncito, bebé, etc. son palabras que se dice, expresan una forma de “cariño” cuando en realidad la minimiza-disminuye como persona y considera incapaz, lo que daña psicológicamente poco a poco hasta que ella se asume indefensa o incapaz de abandonar la relación. Casi siempre quiere que no te enojes, para que no alteres su armonía de machismos amargos, a tu lado, asume que gracias a su trato tú eres feliz, se cree indispensable en tu vida, te controla hasta asfixiarte, pegarte o matarte en caso extremo. Espera obediencia de una mujer, que le hables bonito y toleres-perdones su violencia psicológica o emocional con paciencia, asume que una mujer es de su propiedad, espera que lo celes por amor, que lo compares con otros hombres para enaltecer y levantar su autoestima, que lo adules y le aplaudas sus comentarios aunque sean los más estúpidos o agresivos, espera que lo mantengas económicamente si no tiene trabajo y aunque tu trabajes, te controla tu dinero ganado por ti y todo “es por amor”. Imagina ¿cuántas mujeres viven en relaciones así?

En el contexto laboral

Ahora abordemos el medio laboral, donde podemos conocer a muchos hombres que acostumbrados a su espacio público, más reconocido y asumido como parte de sus vidas masculinas, de los más importantes y destacados en la sociedad, puesto que les otorga más poder y privilegios sociales. ¿Cuantos compañeros de tu trabajo has encontrado que son tóxicos? ¿De cuantas mañas, modos, maneras, los ves hacer su trabajo? ¿Cuántos lo hacen sin esfuerzo mientras tú como mujer haces el doble para ganar ese sueldo menor al de ellos?

Relaciones en competencia, formas de convivir con machismos donde todo es parte de un poder masculino y formas propias de hacer un trabajo o llevar la vida laboral sostenible, en donde también la tradición se impone y en la cual muchas mujeres se masculinizan para conservar un trabajo. ¿Te has fijado en eso? En la subordinación de ellas para sobrevivir en su trabajo ¿y no perderlo? ¿Cuantos acosadores sexuales impunes, conoces en un espacio laboral? ¿Cuántos hombres corruptos conoces que sabes que llevan años en su trabajo sin que nadie los delate por robar y hacerse de bienes inmuebles de la noche a la mañana en cargos políticos? obviamente entre cómplices callados por aceptar la misma corruptela o por quienes callan por cuidarse de represalias. Ellos tienen ese poder social y toxico de hacerlo y sin vergüenza alguna, pueden hacerlo por años. Es la sociedad machista que se lo permite y  lo enaltece, porque dice el mandato, que son hombres.

En la academia, en la política, en una escuela, en la calle, en la empresa, en todos los espacios que imagines, donde se encuentren hombres, se tolera su machismo, se enaltece y se “respeta”, se le confía, se le cuida como si fuera un niño que aun adulto es como una víctima de su propio machismo o privilegio por haber nacido hombre. Y a veces, las mujeres son guardianas de esa tradición, de masculinidad.

¿Conoces algún hombre que sea constructivo en su vida con machismos? ¿Conoces algún hombre que realmente aplique el conocimiento que tiene en desarrollo humano, en su vida, tenga o no tenga [email protected]? pareciera que ellos a veces se reconocen con una identidad propia, pero en sus acciones sobresale que no es así ante sus variadas contradicciones y malestares tóxicos, donde el control es su principal poder y cuando no lo tienen o se lo quitan, sus reacciones de miedo o de enojo casi siempre, son violentas y destruyen sus relaciones humanas con [email protected] demás. Agrega esa imagen pública que quieren tener ante la sociedad, una vida de apariencias que le da cierto valor-estatus de masculino honorable, aunque oculte una realidad de mentiras, de antivalores, de una doble moral y de tanta ignorancia, en una máscara que el mismo, se fabrica.

Imagina a gran escala ¿cómo es esa masculinidad toxica que no permite que la sociedad avance por el bien común para [email protected]? imagina todo lo que ha sido destructivo en esta sociedad y donde muchos hombres, tienen mucho de responsabilidad ante ese poder social que tienen, desde una relación de pareja, familiar, laboral y hasta esos espacios públicos en gran escala o masivos.

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