«Es suicidio segunda causa de muerte en el país entre jóvenes de 15 a 29 años», revela especialista de UVM

Dr. Raymundo Calderón, Director Nacional de Psicología de la Universidad del Valle de México dice que la depresión en jóvenes es la principal causa de incremento de suicidios
- en Salud

Ciudad de México, 10 de septiembre de 2019. El incremento del índice de suicidio en los últimos 25 años coincide con la disminución de la calidad en las interacciones humanas, con el incremento en el uso redes sociales -virtuales- y con la des-personalización que se ha provocado a los jóvenes, principalmente desde la familia, advirtió el Dr. Raymundo Calderón, Director Nacional de Psicología de la Universidad del Valle de México.

En el marco del Día Internacional para la Prevención del Suicidio, el Dr. Calderón recordó que el suicidio es la segunda causa de muerte en jóvenes de entre 15 y 29 años, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, por lo que es urgente incorporar una serie de estrategias como elementos protectores en el proceso de educación, tanto en la familia como en la escuela.

En México la mayoría de las familias están en un proceso de cambio, sin embargo, los núcleos familiares en nuestro país siguen siendo el primer referente de socialización, inclusive, aún más importante que la escuela, explicó.

Calderón dijo que en general el origen emocional del suicidio es la depresión y, esta, al igual que cualquier otra emoción, en un proceso de construcción en los jóvenes. Generalmente la depresión es una evidencia de la sensación de falta de poder, al perder el control de alguna circunstancia, lo que puede derivar en que se pierda cierto sentido de vida, explicó.

“Uno de los factores de protección que favorece la evitación de la ideación y el intento suicida, es la interacción social. Se podría decir que mientras los niveles de interacción social sean mayores en cantidad y mejores en calidad, el factor de protección que tienen nuestros jóvenes es mucho más claro”, detalló.

Desafortunadamente, agregó, la dinámica familiar ha cambiado, al grado que hay una especie de desenfoque en los jóvenes, los padres tienen otras convicciones, buscan otra preparación y superación profesional, con lo cual no necesariamente están mejorado sus relaciones sociales al interior de la casa. Tampoco se están incorporando las convicciones de los hijos en la lógica del cuidado familiar, a pesar de que los jóvenes sí construyen sus convicciones en función de los elementos sociales de sus otros grupos de referencia.

A decir de Raymundo Calderón este índice en el incremento de suicidios, es una consecuencia en el incremento de la baja satisfacción de vida en jóvenes de estas edades.

Como ejemplo de ello, se puede señalar que los llamados Millennials, quienes se encuentran en este sector etario de la población-, muestran comportamientos como, baja tolerancia a la frustración, demandan los satisfactores de manera inmediata y cuando esto no sucede, se puede perder con mayor facilidad el sentido de vida; al perder cierto nivel de control sobre el alcance de sus satisfactores, se desencadena la ideación suicida.

Bajo estas circunstancias, advirtió el Dr. Raymundo Calderón, es indispensable que los padres, profesores y adultos en general, se mantengan cerca de los jóvenes, sepan que es lo que está sucediendo en su vida, hagan un esfuerzo por generar un ambiente cordial y de confianza que promueva la comunicación. Por otro lado, no se deben eliminar las experiencias personales que construyen la tolerancia a la frustración en ellos, ya que eso favorece la construcción de personalidades más fuertes y resilientes, necesarias para enfrentar la vida.

Respecto al estilo de la comunicación que deben establecer los padres de familia, es recomendable evitar ejercer la presión y generar el estrés de un constante requerimiento de información a los jóvenes; es mejor observar y estar cercanos a ellos, y generar espacios de diálogo sin forzar la situación.

Por otro lado, recomendó evitar interferir en la determinación autónoma de las decisiones de los hijos, ya que, al coartar su libertad su acción, lo único que se podría provocar es incrementar la sensación de pérdida de poder.

Calderón puntualizó que es importante considerar estos aspectos para una mejor relación entre la propia familia que ayude a prevenir alguna situación de depresión, sin embargo, esto no significa que se deba de perseguir a los adolescentes, a través, de una sobre-supervisión para evitar ideación o intento suicida.

Respecto al rol que deben jugar las instituciones educativas, consideró que estas deben asumir un rol mucho más activo y comprometido la prevención del suicidio, desde el nivel básico hasta superior. “Deben generar campañas de salud y prevención de manera permanente e incorporar una serie de cursos y asignaturas generales, en donde se haga énfasis sobre la importancia de la vida, hablar de la muerte y de la tristeza, con ello, generar como sociedad elementos que faciliten la información a la población, no solamente para reducir el índice de suicidios, sino, lo más importante, incrementar el gusto por la vida y disminuir la ideación suicida”, señaló.

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