¿Tienes colitis?. Mira las causas emocionales que la provocan, reconócelas y sánate

De acuerdo a expertos en Biodescodificación de las enfermedades la colitis es una enfermedad que se manifiesta por falta de perdón y mucho odio y rencor hacia la figura materna. Revisa tu relación con mamá, Perdónate, perdónala y sánate.
- en Salud

CDMX.- ¿Sufres colitis?. Cuando comes te sientes inflamado, con un poco de dolor, no vas al baño de manera normal, sientes ardor, dolor y sufres para defecar’. Son claros y contundentes síntomas que revelan que sufres una inflamación crónica de tu colon, órgano excretor, responsable de mantener limpio a tu cuerpo.

¿Qué es?: La colitis en sí misma, es la inflamación del intestino grueso o colon. Esta inflamación provoca diversas molestias entre las que se pueden encontrar el estreñimiento, la diarrea, los gases, el dolor y la inflamación abdominal entre otros.

Hay diversos tipos de colitis, cada uno con características específicas:

Colitis Microscópica: La colitis microscópica es una enfermedad autoinmune que produce una inflamación a nivel microscópico a lo largo de todo el colon. Esta enfermedad es caracterizada por la presencia de diarrea crónica, en la que los estudios analíticos, radiológicos y endoscópicos habituales son normales o presentan alteraciones leves e inespecíficas, siendo necesario para su diagnóstico el tomar biopsias del colon y analizarlas al microscopio.
Es más frecuente en mujeres.
Se puede asociar a otros problemas, como la enfermedad celiaca o a enfermedades reumáticas o tiroideas.
Su causa no es aún bien conocida, pero se cree que puede deberse a mecanismos autoinmunes, a la mala asimilación de colágeno, a la alergia a medicinas específicas y a cuestiones hereditarias.

Colitis Ulcerosa: La colitis ulcerosa es una enfermedad inflamatoria del colon (el intestino grueso) y del recto. Está caracterizada por la inflamación y ulceración de la pared interior del colon.
Los síntomas típicos incluyen diarrea (algunas veces con sangre) y con frecuencia dolor abdominal.

Colitis linfocítica y Colitis Colagenosa: La colitis linfocítica es una enfermedad no infecciosa del aparato digestivo que afecta al colon y provoca como síntoma principal diarrea acuosa crónica sin sangre ni moco.
La causa es desconocida, aunque según algunas teorías se trata de una enfermedad autoinmune. Este trastorno está emparentado con la colitis colagenosa, ambas enfermedades conjuntamente forman el grupo de trastornos conocido como colitis microscópica. La colitis linfocítica y colitis colagenosa corresponden a diferentes manifestaciones de la misma enfermedad.

Colitis Pseudomembranosa: La colitis pseudomembranosa es una inflamación del colon que se produce cuando, en determinadas circunstancias, la bacteria llamada Clostridium difficile lesiona el órgano mediante su toxina produciendo diarrea y la aparición en el interior del colon, de unas placas blanquecinas llamadas pseudomembranas.
Casi siempre aparece en personas tratadas previamente con antibióticos a causa de infecciones de todo tipo, y en personas debilitadas ingresadas en hospitales o residencias de ancianos. La enfermedad se caracteriza por una diarrea, a veces de olor fétido, fiebre y dolor abdominal y puede llegar a ser grave y en algunos casos mortal.

Enterocolitis Necrosante: La Enterocolitis Necrosante o necrotizante (ECN) es una enfermedad que aparece en recién nacidos, especialmente en prematuros, y que consiste en una gran inflamación del colon, que causa la destrucción (necrosis) de cantidades variables de tejido intestinal.
Su causa puede deberse a una prematura intolerancia a la leche materna, debido a que la mucosa intestinal aún no se ha formado por completo como para digerirla de forma correcta.

Colitis Isquémica: La colitis isquémica es una enfermedad del aparato digestivo que afecta al colon y se produce porque esa porción del intestino recibe de forma transitoria un aporte de sangre insuficiente (isquemia).
Se manifiesta con gravedad variable, dependiendo del calibre del vaso sanguíneo afectado, en las formas más graves provoca necrosis del colón con perforación del órgano y peritonitis.

Colitis Post Radiación: En medicina, se denomina colitis post radiación a las lesiones que sufre el recto durante o después de la aplicación de radioterapia.
Los síntomas pueden prolongarse durante meses o años y consisten inicialmente en sensación de tenesmo, diarrea, sangrado e incontinencia fecal, más adelante surgen complicaciones, entre ellas la necrosis y ulceración de la mucosa intestinal y la aparición de fístulas que comunican la luz del recto con la vagina u otros órganos.

En resumen, las causas que pueden ocasionar una colitis, son diversas, pudiendo tener características diferentes y hasta incluir a las infecciones y el uso de antibióticos.
Se presenta como una diarrea, a veces asociada a dolores abdominales.

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?:

Para presentar una colitis, sea cual sea, necesariamente tengo que estar viviendo un conflicto emocional activo (no sé cómo cambiar, no sé cómo solucionar, no sé qué hacer, no sé soltar u olvidar, no soy capaz de perdonar) relacionado con aquello que aceptamos y rechazamos en una tonalidad de “traición”.
Y podemos concluir, que la colitis seguirá y seguirá hasta que no seamos capaces de aceptar, de perdonar, de dejar ir, de soltar o de asumir la aceptación.

El colon, representa simbólica “la porquería que no desechamos”, así de sencillo, así de simple y así de fácil. No hay más, no existe más.

Por lo tanto, es imperativo analizar toda nuestra vida familiar, laboral, social, amorosa, etc, para poder identificar qué fue lo que nos pasó o que nos está pasando, que nos obliga continuamente a tener pensamientos constantes de “odio y no perdón” simultáneamente.

Tuvo que haber ocurrido algo en nuestra vidas o tiene que estar ocurriendo algo en nuestras vidas que ha dañado o alterado nuestras creencias, nuestros principios y hemos desarrollado un “prejuicio”.

La colitis es una herida emocional relacionada con la falta de perdón, la persona que la sufre tiene resentimiento fuerte, odia y siempre con pensamientos de enojo. Contacta con ellos, déjalos ir y sánate.

– Tal vez yo pensaba que el matrimonio era para siempre, mi marido me ha engañado, nos hemos divorciado, pero yo no puedo perdonarlo porque así no debían de ser las cosas. Sé que es mejor así, que no valía la pena un matrimonio así, pero no puedo superarlo.

– Tal vez yo pensaba que a finales del año pasado me ascenderían de puesto, el jefe me lo había prometido, pero llegó un sobrino del dueño y fue él quien ocupó dicho lugar. Yo no puedo perdonar a mi jefe, la relación se dañó, trabajo todos los días con mi jefe y trato de comprender sus motivos, pero en realidad estoy muy molesto.

Otra de las causas principales de la colitis, son las traiciones de la misma madre que nos ponen en la misma disyuntiva de “odio y no perdón”.
Esto claro, dependerá del grado de creencia con respecto al amor y al respeto que le debemos a nuestra madre.

Si nuestra madre nos ha hecho “malas jugadas” y callamos por respeto, aceptamos porque así debe ser y aguantamos porque “es mi madre”, etc. La colitis se presentará sin duda.

Si nuestra madre nos ha hecho “malas jugadas” y hablamos con ella de lo sucedido, de lo que pensamos y sentimos al respecto, solucionando cada situación en su momento, será extremadamente raro presentar una colitis.

Porque el detonante de una colitis, siempre será estar viviendo en la emoción “odio y no perdón”.

“Pasó algo malo, odiamos lo que pasó o a la persona que lo provocó. Sabemos que debemos perdonar o alejarnos y seguir adelante, pero no somos capaces de hacerlo: Colitis”.

Cuando ya hemos sobrepasado nuestra cuota de “odio y no perdón” y seguimos viviendo las mismas situaciones una y otra vez, la colitis se volverá crónica, porque simplemente, el conflicto emocional permanece activo y para el subconsciente, no hay descanso alguno, cada día es la misma tortura.

Esto habla mucho de mi carácter pasivo, de mi impotencia, de mi miedo al cambio y sobre todo, de mis falsas creencias, que pueden estarme obligando a “aguantar”, a “tolerar”, etc.

Para una colitis crónica será necesario revisar mi vida completa pero desde mi comportamiento, desde mis reacciones, desde mi forma de actuar y reaccionar.
Tal vez mi necedad a permanecer con alguien que no conviene, tal vez el pensar que la persona o la situación cambiará mañana, tal vez el creer que la otra persona cambiará, tal vez mis celos, mi carácter posesivo, tal vez mi envidia, tal vez mi carácter de víctima, tal vez mis equivocadas expectativas, tal vez mi manera de juzgar y criticar lo y a los que me rodean, tal vez mi carácter dramático.
Porque todo aquello que no me permita vivir en completa paz, puede ser la causa de mi colitis crónica.

Debo tener bien claro, qué situación, qué persona, qué pensamiento o qué reacción mía se repite constantemente en mi vida, todos los días y me está haciendo daño.

Se está viviendo un estado de confusión, de impotencia, de duda.
1.- Sabemos que ocurre algo malo o se tuvo algo malo con alguien (tragamos un mal bocado).
2.- Sabemos que no toleraremos eso, nos molesta, nos lastima (no lo digerimos).
3. Sabemos que no estuvo bien lo que pasó y que debemos pasar de ello (sabemos que hay que evacuar ese bocado malo y no digerido)
4.- Perdonamos sin perdonar, olvidamos sin olvidar, nos alejamos mientras queremos seguir ahí (nos negamos a evacuar).

Y si a esto, le agregamos el hecho de que todas, absolutamente todas las “itis”, las inflamaciones representan simbólicamente “una molestia”, “un enojo”, quiere decir que para que yo presente una colitis, debo permanecer todos los días de mi vida “molesto e irritado”, con algo que yo me niego rotundamente a olvidar, a soltar o a perdonar. Aunque yo aparente ser feliz, estar bien, estar tranquilo y salir adelante.

Se debe analizar la calidad de relaciones que mantenemos con nuestra madre, padre, hermanos, pareja, hijos, jefe, amigos, trabajo, rutina, etc.
Buscar si mi problema tiene un tono de “no me puedo revelar ante la autoridad”, porque también el permanecer sumiso ante alguien o ante una situación, puede provocar mi colitis, pero al sentirme sometido y sin el valor de romper con todo, de alejarme, de irme, sigo enfermo.

Si la colitis es un padecimiento común en la familia, en el transgeneracional deberán buscarse historias relacionadas con:

– Miedo a soltar, como esas abuelitas que permanecieron con un mal marido o esos abuelitos que no fueron capaces de renunciar a ese trabajo mal pagado, por ejemplo.

Tenemos que encontrar todas las situaciones en el árbol relacionadas con perdonar sin perdonar.

Porque lo que hemos heredado de la familia, no es un problema en el colon, sino una vulnerabilidad a ciertas emociones o comportamientos que nos hacen dañarlo.

Una vez localizada la historia, puede hacerse una carta de duelo al respecto y trabajar muy fuerte en nuestra autoestima y auto respeto. Esta información es elaborada por un especialista en el origen EMOCIONAL de las enfermedades. Ve a página BIONEUROEMOCION

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