Cuando se circula en sentido contrario

No buscan los migrantes irse a los  “paraísos socialistas” de Cuba o Venezuela porque el socialismo hace al pueblo pobre mientras la élite política disfruta de inmensa riqueza y lujos

Decía el Premio Nobel de Economía Milton Friedman, en una de sus conferencias magistrales de  los años 90s, (cuando ya para entonces había colapsado la Unión  Soviética), que dicha caída  demostraba la inviabilidad del sistema comunista, porque los pueblos de los países donde habían impuesto esa doctrina no solamente habían perdido su libertad, sino que los ciudadanos habían también perdido sus bienes, al convertirse el estado en el propietario absoluto de todo,  desapareciendo  la propiedad privada.

Con esas medidas tan radicales la economía primero se estancaba, luego retrocedía y finalmente se derrumbaba, porque se eliminaba la libre competencia y se aniquilaba la iniciativa individual de los ciudadanos.

Esto, generaba en el mediano y largo plazo mayor pobreza.

En cambio, decía Friedman, el sistema de libre mercado, con todo y sus fallas, había demostrado que generaba más desarrollo y sobre todo otorgaba mayor libertad a los ciudadanos, aspectos qué combinados con una educación de calidad, les permitía desarrollar su propia iniciativa y con ello una mayor movilidad  social y económica.

Ponía como ejemplo la diferencia abismal entre Alemania Occidental y Alemania comunista. De un lado el desarrollo y la libertad; del otro lado el atraso propiciado por un estado totalitario y represor, que le disparaba a  las personas que intentaba cruzar su frontera para fugarse hacia la Alemania libre.

Friedman se preguntaba extrañado que ¿cómo era posible qué habiendo diferencias tan marcadas entre ambos sistemas, algunos políticos seguían insistiendo en llevar a sus países al socialismo, a pesar de su fracaso.?

Ese fenómeno que describía Friedman hace más de 20 años, sigue vigente hoy. Continúan existiendo políticos que creen que el socialismo generará progreso y fomentará la igualdad.

Estas personas son teóricas. Jamás en su vida han producido nada, ni pagado una nómina de su propio bolsillo.

No han tenido que sufrir para pagar el Seguro Social, el ISR ni el IVA, cuando no hay recursos.  

Ellos solo han vivido del sistema, es decir, de los impuestos que pagan los demás. Por eso adoran el socialismo y lo consideran la panacea; aunque en privado les gusta darse buena vida.

Varias de ellos, por accidentes del destino o golpes de suerte, han llegado a cargos relevantes desde donde tratan de imponer su ideología; a pesar de que ésta solo ha provocado escasez, pobreza y enfrentamientos.

Dicen defender a los oprimidos aplicando políticas públicas tan malas, que pronto aumentan el número de pobres.

Por eso, cada vez hay más personas que deseando mejorar sus condiciones de vida, emigran hacia los Estados Unidos.

No buscan los migrantes irse a los  “paraísos socialistas” de Cuba o Venezuela, no obstante que esta nación, les queda más cerca a los miles de centroamericanos que forman caravanas y sortean peligros en busca del sueño americano.

Muchos hacen hasta lo imposible por llegar a los Estados Unidos, con la esperanza de mejorar su futuro. Algunos por desgracia pierden la vida en el intento.

Por eso, Churchill el gran estadista británico, decía sobre el socialismo:

“El socialismo es la filosofía del fracaso, el credo de la ignorancia y la prédica de la envidia. Su virtud inherente es el reparto igualitario de la miseria”.

Yo creo que esta demoledora frase sigue teniendo vigencia. Ojalá y esto se recuerde muy bien, para que en un descuido no vayan a dar un gran salto los países que cambian a regímenes populistas, pero para atrás.

No les parece a Ustedes?.

Muchas gracias y buen inicio de semana.

 

Comentarios

  1. Ellos solo han vivido del sistema, es decir, de los impuestos que pagan los demás. Esa frase suena tan familiar…

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