Por Efraín Hernández/
Orizaba.- Con menos de 100 personas presentes, Igor Rojí López se registró como candidato a la presidencia municipal de Orizaba ante el Organismo Público Local Electoral (OPLE).
El evento evidenció la falta de respaldo, al grado que su equipo de comunicación recurrió a tomas cerradas para ocultar la escasa asistencia.
En redes sociales, el registro fue criticado por orizabeños que lo señalaron como un corrupto y apestado político. Durante su gestión como alcalde por el PRI, el Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Veracruz (ORFIS) detectó un daño patrimonial superior a los 30 millones de pesos, correspondiente a las cuentas públicas de 2020, 2021 y 2023.
En la primera se señalaron irregularidades por 10 millones 59 mil pesos, en la segunda por 17 millones 993 mil pesos, y en la más reciente por 2 millones 252 mil pesos. Hasta la fecha, no hay registro de que dichas observaciones hayan sido solventadas. Como diputado local, también acumuló compromisos incumplidos.
En el municipio de Fortín anunció la rehabilitación del Rancho El Faunito, sin informar que dicha propiedad se encuentra en litigio y no puede ser intervenida legalmente. Asimismo, prometió el rescate de la barranca de Metlac, sin que existan avances, proyectos o gestiones documentadas al respecto.
Su registro como candidato por Morena y el Partido Verde se da en medio del rechazo ciudadano, señalamientos por desvío de recursos y una trayectoria marcada por la simulación. Orizabeños lo identifican como un vividor del presupuesto que busca seguir colgado del erario.
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