Podría IVEC concesionar el Teatro Reforma

Teatro Reforma en Veracruz
-en Opinión

Por: Jorge A. González/Tras telón

Ante la falta de recursos públicos en el rubro de cultura, el Teatro Reforma de la ciudad de Veracruz podría ser concesionado, se escuchan los rumores que versan en los pasillos del Instituto Veracruzano de la Cultura (IVEC).

Silvia Alejandre Prado, directora del instituto ha enviado a los trabajadores del inmueble a otras áreas, no obstante, guarda silencio cuando se le cuestiona sobre el destino que tendrá el inmueble.

Con el cierre de este espacio cultural, la ciudad de Veracruz sólo se queda con el legendario teatro Francisco Javier Clavijero.

No obstante, existe otro inconveniente, el teatro Clavijero, antes Carillo Puerto, no es muy fácil de conseguir, el ayuntamiento de Veracruz no lo presta a la sociedad en general, sólo si es evento del mismo municipio.

La oferta cultura para los espacios cerrados ha quedado reducido ha nada en estos últimos meses; ni para los espectáculos foráneos Veracruz es plaza ya.

La vida teatral en la ciudad de Veracruz agoniza y las autoridades estatales y locales sólo ven pasar al muerto frente a sus caras.

Hay que recordar que tanto la Ley Organiza del Municipio Libre como la Ley 61 con la que se crea el IVEC son muy claros en sus mandatos.

Deben procurarse las manifestaciones culturales, promoverse el arte y la cultura, acercar el quehacer cultural a la sociedad y mantener en condiciones dignas la infraestructura cultural.

Esto nos lleva a pensar que los tres niveles de gobierno están incumpliendo en esta tarea, y es cuando la norma dista mucho de la voluntad del servidor público.

El factor determinante, además de la voluntad política, es el dinero, recordemos que la Secretaría de Cultura a nivel federal redujo su apoyo financiero a los estados y municipios, y este ayuntamiento le apuesta más al desarrollo social que a la cultura con miras electoreras.

Esperemos que a la directora del IVEC se ilumine el “pensamiento”, porque aun no existiendo recursos para sostener el teatro- que es lo más seguro-, Alejandre Prado tendría que estar capacitada para conseguirlo por otro lado que no sea el presupuesto oficial.

Por eso cuando se habla de las características de un directo del IVEC es que tenga el dominio de la gestión pública pero también de la habilidad para bajar recursos y programas no gubernamentales, que ese aspecto es otro mar en el que no cualquiera sabe navegar.

Concesionar el Teatro Reforma es ponerle candado a las manifestaciones culturales genuinas, es prohibir la entrada a los pequeños grupos teatrales, ballets de danza locales, y academias de baile.

Se trata de una historia ya conocida por todos, cuando un espacio público se vuelve concesiona, trae consigo la palabra prohibición.

Y mientras la comunidad cultural tiene que lidiar con las prohibiciones, la empresa privada de espectáculos y entretenimiento entre por la puerta grande porque es la que deja el recurso.

El mal administrativo que siempre ha tenido el IVEC con el Teatro Reforma es que el dinero entra a una “licuadora”, que no sabemos a donde va a parar ese recurso, lo que sí sabemos es a donde no llega:  a la habilitación, remodelación y al mantenimiento del inmueble.

Nos leemos hasta la próxima.

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.