Polarización, el gran legado / Felipe de Jesús Fernández Basilio / Desde A Janela

El Presidente Andrés Manuel López Obrador.
- en Foro libre

Si algo hay que reconocerle a López Obrador y su transformación que no fue, es la victoria cultural que ha logrado en prácticamente todo México, la cual consiste en que hoy en día todo, absolutamente todo, es visto en blanco y negro tanto por tirios como por troyanos.

Ese discurso machacado durante cinco años de que “90 por ciento lealtad”, “si no estás conmigo, estás en contra mía”, “es que ese que pensé que era de los nuestros, salió traidor”, “ese que nos critica es porque seguramente perdió el chayote” y un largo etcétera de frases presidenciales que van en el mismo sentido, ha permeado en casi toda la sociedad mexicana, sin importar su filiación política ni sus lazos de amistad o familiares.

En casi todos los círculos sociales, la plática política es binaria, ese término que por otras razones está tan de moda me resulta muy útil para este texto, y es que, al hacer algún matiz o al señalar cualquier error cometido por el o los líderes políticos del campo que sea, provoca la represión inmediata del disidente.

Y no sé si se han dado cuenta, pero hasta ahorita el gran legado de este gobierno no son ni las pensiones universales, ni tampoco los programas asistencialistas, ni mucho menos el aumento en los salarios (esa es obra de Trump y su T-MEC que busca igualar los salarios para que las empresas lo piensen más antes de salir de E.U); sino que el gran legado de este gobierno es el imponer y no discutir, o sea, lo contrario a hacer política.

En estos últimos cinco años el diálogo ha brillado por su ausencia, ya que todo ha consistido en un burdo y descarado mayoriteo legislativo y en proferir toda clase de insultos en contra de quienes piensan diferente al “gran líder”; los legisladores oficialistas han carecido de la más mínima autonomía y lo que es peor, de las más elemental dignidad y decencia.

Pero la victoria cultural de esa transformación que no fue, está consistiendo en que esa forma de pensar y actuar está trascendiendo sus filas y se está imponiendo en las de las otras fuerzas políticas, ya que se comportan con la misma terquedad y con el mismo desdén en relación a cualquier opinión que sea diferente.

Y mientras más se impongan la polarización y la falta de crítica, más se fortalece el aspirante a tirano.

Un claro ejemplo muy reciente de ello es el proceso de designación de la persona que va a sustituir al renunciado Zaldívar como ministro de la Suprema Corte de Justicia, y es que el proceso establecido en la constitución para designar a un ministro de la Suprema Corte de Justicia consiste en que el presidente formará una terna conformada por profesionistas del derecho que cumplan con una serie de requisitos establecidos por la propia constitución y de éstos, el senado elegirá con la votación de dos terceras partes a la persona que vaya a ocupar el cargo y si esa terna no logra la votación requerida, el presidente enviará otra en la que pueden repetirse hasta dos personas y si tampoco esa segunda terna consigue la votación requerida, el presidente designará libremente dentro de esa última terna al ministro.

Por lo que conociendo ese procedimiento López, con todo el cinismo y la soberbia que lo caracterizan, conformó una terna de personas totalmente vinculadas a su persona, y cuando esa terna llegó al senado, ¿Qué creen que hizo la oposición?

Pues comportarse igual de terca que el presidente y simplemente dijo: No, no, no y no.

Y esa negativa la dio sin dar mayores razones, diciendo que las personas propuestas eran sumisas al presidente, lo cual es cierto y hasta las propuestas lo fueron a decir; sin embargo, al no buscar el consenso y elegir el mal menor de entre las propuestas, ahora el presidente tranquilamente podrá proponer para escoger a alguien aún más nefasta y sumisa como bien lo puede ser Ernestina Godoy.

Sí la muy seguramente no reelecta fiscal de la Ciudad de México, ¡Y es que así se las gasta López Obrador: “no la quisieron de fiscal nuevamente, ¡Ahora la van tener de ministra en su amada Corte!”; recuerden el caso de Ebrard, cuando fue destituido por Fox, López no solo inmediatamente lo reincorporó en otra área, sino que lo hizo su sucesor en la jefatura de gobierno.

Bueno, el caso es que la oposición al reducirse al no por el no, dejó el camino expedito para que el tirano haga lo que quiera.

Por casos como este y otros que se han vivido en nuestro país, y también en el mundo, es que es importante dialogar, ya que el diálogo y la negociación que le acompaña es la verdadera esencia de la política, ya que muchas mentes piensan mejor que una y también que la confrontación de diversas ideas tiende a producir una mejor.

Por ello es que la verdadera defensa de la república liberal y democrática, que todavía tenemos, necesariamente tiene que pasar por la defensa incondicional de la libertad de expresión y este espacio siempre va estar dedicado a ello; ya que, si no hay libertad de expresión, cualquier otra cuestión como bienestar económico o seguridad jurídica o la que se les ocurra, menos existirá y si o lo creen, pregunten a un cubano cómo le va en su país.

Así que los invito a reflexionar, a cuestionar a todo tipo de políticos, a no permitir imposiciones sin una explicación racional y a votar por el proyecto que más puede garantizar esa libertad de expresión y ese proyecto en este momento es el de Xóchitl Gálvez.

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Twitter: @FelipeFBasilio

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