Del 68 al narcoliberalismo/ Escenarios

Enrique Peña Nieto el peor presidente en la historia nacional termina también la farsa de su matrimonio con Angélica Rivera

El neoliberalismo en México entregó las empresas paraestatales a manos del capital privado, nacionales y transnacionales. En este país no ha acontecido ni transición a la democracia, ni alternancia en el poder, tan sólo cambiaron de administrador, porque más allá de los matices y formas el PRI y el PAN están en amasiato incestuoso.

Oswaldo Zavala en su libro -Los Cárteles no Existen- demuele los mitos alrededor del narcotráfico y observa de otro modo el complejo fenómeno el tráfico de drogas: “Los cárteles tal y como nos los han querido vender, no existen. Existen políticas que los idearon. El tráfico de drogas fuertemente controlado por instituciones oficiales. Existe la violencia, pero en buena medida perpetrada por el mismo Estado. La historia el narcotráfico en México es, a fin de cuentas, la historia el perverso sistema político que nos ha gobernado”

Lo acontecido el dos de octubre de 1968 marcó el parteaguas para construir el México que se quiere recuperar con una auténtica democracia. Lo han impedido masacres y vejaciones. La represión   no ha cesado. Ni perdón ni olvido,  se reclama justicia.

Los cincuenta años que han transcurrido, nos permiten hacer un recuento de las  violaciones a los derechos humanos cometidos a partir de 1982. Visión que nos permite abrir las puertas de un inmenso cementerio de embolsados, cuerpos deshechos en ácido, o colgados en puentes o flotando en ríos. Cadáveres tirados sobre el asfalto urbano y suburbano, en terracerías y parajes de caminos rurales, de quienes cuyo único delito fue enfrentarse a las decisiones autoritarias y a las injusticias de su tiempo, exigiendo respeto a sus derechos y a sus libertades.

México ha vivido la represión de estos gobiernos neoliberales, que datan de Carlos Salinas de Gortari hasta Enrique Peña Nieto, cubren treinta años del poder compartido, por el PRI y el PAN, sexenios que provocaron las mayores vejaciones a luchadores sociales, ambientalistas, estudiantes enfurecidos, campesinos despojados de su tierra, pobladores de comunidades enteras destruidos por mineras, desarrollo inmobiliario, gasoductos, hidroeléctricas, autopistas. La privatización acabó con la justicia social y el sano desarrollo.

Pablo González Casanova señaló en La Jornada: “a 50 años del movimiento estudiantil de 1968 y de la matanza de Tlatelolco vemos que esa nueva revolución que nació en medio del drama se quedó y ya nunca más se fue de nuestra sociedad, de nuestros movimientos sociales, la democracia debe radicar en el pueblo y pensamos la democracia como un poder del pueblo y no como una mediación del Estado y de los grupos que controlan el Estado”.

Y  la muerte continuó:

Aguas Blancas: Hace 16 años, 17 campesinos fueron asesinados y 23 más heridos por la policía de Guerrero, para impedir su asistencia a un mitin en un poblado cercano. Hasta el momento no hay un sólo detenido por esa masacre que dejó viudas, huérfanos y la renuncia de un gobernador. A lo largo de estos años las familias han exigido justicia por la matanza. Suceso que le correspondió el repudio a la administración de Ernesto Zedillo.

Salvador Atenco: La mañana del 3 de mayo de hace siete años, elementos del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra de San Salvador Atenco, vecinos del municipio de Texcoco y policías se enfrentaron luego de un desalojo cometido contra vendedores de flores. Fue el inicio de dos días violentos que dejaron como saldo a decenas de heridos, dos jóvenes muertos y más de 20 mujeres violadas. Suceso que involucra directamente a Enrique Peña Nieto, como gobernador del Estado de México y Vicente Fox como presidente en funciones.

La represión se dio para frenar las protestas contra la construcción del aeropuerto en el Lago de Texcoco.

San Fernando, Tamaulipas: “Los asesinos fueron brutales y metódicos. Llevaron a las 74 personas a una bodega abandonada en un sector rural de la población de San Fernando, en Tamaulipas, a poco más de cien kilómetros de la frontera con Estados Unidos. Los vendaron, los obligaron a apoyarse contra un muro y luego los balearon. Después les dieron tiros de gracia. En el lugar quedaron amontonados los cuerpos de 24 hondureños, 14 salvadoreños, 13 guatemaltecos, 5 ecuatorianos, 3 brasileños y un ciudadano indio. 58 hombres y 14 mujeres”. (Sin Embargo). Suceso que responsabiliza a Felipe Calderón y su estúpida guerra contra el crimen organizado.

Tlatlaya: “Recuento de lo acontecido tras los hechos en San Pedro Limón, Tlatalya, en la madrugada del 30 de junio del 2014, ocho militares del 102° Batallón de Infantería efectuaban un reconocimiento en las inmediaciones del poblado Cuadrilla Nueva, pasaron frente a una bodega en obra negra y  8 elementos de la SEDENA ejecutaron a 15 de las 22 personas. Dos eran menores de edad y todos se habían rendido y estaban desarmados”. (Animal Político). Suceso involucra al Ejercito, al exgobernador Eruviel Ávila y a Enrique Peña.

Nochitlán: “El brutal y cobarde asalto al pueblo mixteco por la policía estatal, la policía federal y la Gendarmería, el 19 de junio de 2016, en el cual murieron ocho y fueron heridos de bala más de 100 indígenas en el pueblo de Nochixtlán, Oaxaca. Hasta la fecha, ni un solo agente o mando ha sido castigado por su responsabilidad en este evidente crimen de Estado”. (La Jornada). Suceso: corresponde a la administración de Enrique Peña Nieto.

Ayotzinapa: El asesinato de 6 estudiantes y la desaparición de otros 43, hace casi un mes en la ciudad de Iguala, en el suroeste de México, sacudió a un país anestesiado por la violencia cotidiana. La masacre condensa el poder oscuro del narco máquina, expone como pocas veces las relaciones entre el Estado y el crimen organizado y desnuda la soberbia de un gobierno nacional que se creyó capaz de gestionar el horror sin salpicarse. na de las hipótesis es que los señores del narco en colaboración con las autoridades locales, policías y el presidente municipal. La hipótesis, el ataque, asesinato y desaparición de los normalistas es un “mensaje” del narcoestado a la guerrilla. Es la heroína, insiste José Reveles. Suceso que involucra directamente a Enrique Peña Nieto.

En los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto suman, ya,  más de 234 mil 996 homicidios dolosos hasta octubre de 2017.  Calderón sumó durante su mandato un total de 120 mil 935 homicidios dolosos. Peña Nieto acumuló 114 mil 061 asesinatos hasta octubre 2017, pero en lo que va del 2018 se registraron 36 mil 346 casos de homicidio, de feminicidio, desapariciones, secuestro y robo de infantes, con datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

La represión ha sido una constante en el México contemporáneo, misma que busca ser reducida y eliminada en esta cuarta transformación del país.

 

 

 

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